PENTHOUSE PPDG


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PROYECTO

HERNÁNDEZ SILVA ARQ. ASOC.
ARQ. JORGE LUIS HERNÁNDEZ SILVA

CONSTRUCCIÓN

HERNÁNDEZ SILVA ARQ. ASOC.
ARQ. JORGE LUIS HERNÁNDEZ SILVA
ARQ. LUIS OROZCO

COLABORADORES

ARQ. GUILLERMO BASSO
ARQ. DIANA QUIROZ CHÁVEZ
ARQ. VÍCTOR VALVERDE
ARQ. NATALIA CASTRO

UBICACIÓN

GUADALAJARA, JALISCO, MÉXICO

FECHA DE PROYECTO

2006


FECHA DE OBRA

2006-2008

ÁREA CONSTRUIDA

238 m2

FOTOGRAFÍA

CARLOS DÍAZ CORONA

El penthouse PPDG se ubica en el nivel superior de un antiguo edificio neocolonial construido en los setentas. La estructura se basa en columnas y trabes lo cual permitió la eliminación de muros para extender los espacios y la sustitución de ventanas por grandes ventanales de piso a techo.

     

La intención era crear un proyecto contemporáneo respetuoso, una de las mayores preocupaciones era cómo modificar y crecer la fachada con algo contemporáneo sin perder el sentido y lenguaje romántico del edificio. Se decidió respetar los techos agregando únicamente una ligera cubierta en la terraza que no compitiera con el resto de los elementos.

        

Los ventanales se abren de extremo a extremo sin manguetería, logrando una vista completa. Bajo este criterio, lo que originalmente era un pent-house de cuatro recámaras se convirtió en un loft donde todo puede ser una gran espacio o los espacios se pueden subdividir según su uso. Así mismo dentro de los espacios privados la recámara puede dividirse ya sea a una o en dos según sea el caso. Para poder hacer esto realidad se instalaron unas mamparas corredizas al centro de la gran recámara principal y dos baños, uno en cada extremo. La ubicación de ventanas fue hecha en sitio, perforando y/o rellenando según lo necesario para favorecer las vistas.

          

Las zonas “de día” se ubican al poniente, donde está un parque, permitiendo que los ventanales se abran por completo dejando una gran área que consiste en comedor, sala y cocina con una gran vista hacia el parque.

            

El ingreso es delimitado por dos muros; uno blanco y otro rojo. El blanco separa las áreas de circulación (elevador y escaleras), el rojo separa la cocina de las áreas de servicio, este muro no llega hasta la losa para mantener la continuidad de los espacios abiertos. La textura del piso es pulido brillante, ya que el penthouse orientado al poniente permite que la luz del sol refleje creando una atmósfera refinada.

            

La decoración se basa en el uso de texturas y piezas de arte como lo es un mural de Jorge Méndez Blake.

           

Una característica de este proyectos es la de un cubo forjado en ladrillo rojo que originalmente estaba destinado para un segundo elevador, mismo que nunca se instaló, se convirtió en un medio baño con un piso de vidrio permitiendo una vista completa hasta el fondo, creando un espacio único y singular.